Entonces me dieron ganas de preguntar "¿quieres ser mi amante?" Pero me quede callada te mire y comenzaste a besarme, entonces sentí como con cada beso tus labios demostraban todo lo que quería saber, ya me amabas.
Entonces entendí que el amor no sólo se pronuncia, el amor se siente hasta lo huesos, se siente en cada beso, en cada mirada, en cada espacio del cuerpo.
Entendí cuando me decían que hay palabras que no se pronuncian con los labios y que cuando encuentras el amor nadie te dice que lo has encontrado simplemente lo sientes, sonríes y lo disfrutas.
Al final siempre de eso sé a tratado; ¿no?, de disfrutarlo, de encontrar a la persona que sin importar que tan imperfecta sea te hace sonreír y te hace sentir vivo, y te hace sentir que simplemente el estar con ella es un gusto, una satisfacción más que una necesidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario